¿Os consideráis nostálgicos? ¿crecísteis escuchando los discos de vinilo de vuestros abuelos? ¿habéis pensado haceros con un tocadiscos para volver a escuchar a los clásicos con aquella inconfudible contaminación sonora? No tenéis porqué: hoy en nuestro esporádico repaso por las más curiosas aplicaciones nos hemos topado con una solución mucho más barata a vuestro antojo.