No cabe duda de que Apple, como muchas otras corporaciones, ha sufrido económicamente por la catástrofe que el 11 de marzo asolase Japón, más concretamente sus ventas, que tuvieron que reajustarse en expectativas. Los de Cupertino dejarían de ganar unos 200 millones de dólares, lo que no viene determinado por problemática alguna de suministro, como muchos especulaban.