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viernes, 1 de abril de 2011

Fugas de luz del iPad 2



Saltó la noticia a la opinión general: el iPad 2 presenta defectos en el panel de forma que cuando la imagen es negra, en algunos dispositivos se detectan zonas de luz de mayor intensidad que en el resto. Lo que muchos han dado por llamar fugas de luz o en inglés light leaks. Pero, ¿es este un defecto? Habría que analizar cada caso, porque cada uno puede o no serlo, y al final, siempre va a depender del criterio de cada cual. Lo importante es que entendamos qué son, que aceptemos o no este “problema” y lo principal, que no provoque problemas en la visualización de imágenes normales.

Antecedentes

Las fugas de luz no son nuevas. iPad 1 también las tenía, pero por alguna misteriosa razón no se hizo eco de ello como un defecto. Mi propio iPad 1 (a la derecha tienen ustedes la foto del mismo) las tiene, y se nota claramente cuando estás en una aplicación con la pantalla en negro (vídeos principalmente) y sobre todo cuando lo enciendes y sólo la manzana mordida domina la pantalla.

Pero este fenómeno es normal de todos los dispositivos móviles e incluso TV. TV de Samsung, móviles como el HTC Evo o el mismo iPhone 4 sufren este “problema” que no es más que un desigual sellado de la capa que intenta homogeneizar la salida de luz que dan los diodos LED situados en el marco de la pantalla, responsables de la iluminación de la misma.

Todas las pantallas de móviles, tablets y derivados, están basadas en la tecnología LED de marco (o EDGE LED) que se basa en NO retroiluminar la pantalla (es decir, iluminar desde detrás) sino se que iluminan la pantalla desde una serie de diodos LED repartidos por el marco de la pantalla, que suben y bajan la intensidad de la iluminación en función del brillo o el contenido que se muestre en la misma. Por eso, gracias a esta tecnología, se consiguen paneles tan finos incluso en TV.

Cuando la pantalla es muy fina, el sellado de las diferentes capas de la misma, que intenta igualar la fuente de luz, resulta que no está suficientemente bien pegado o NO es igual en todas sus partes (depende de la presión de una capa de sobra otra) y por lo tanto crea zonas desiguales. A veces incluso es debido a no haber sometido a suficiente presión el suficiente tiempo los pegamentos entre capas para que se homogenice el espacio entre estas, por donde entra la luz.

Por lo tanto, siendo un defecto, tenemos que tener muy claro cuando realmente lo es o no. No en todos los casos puede ser considerado como tal, y es muy importante notar que es un defecto que NO va a más. Salvo golpes del dispositivo, es complicado que se creen nuevas fugas por problemas del sellado. Principalmente porque este, una vez seco, es muy difícil que se altere.

Cuando NO es un defecto

Es importante que se entiendan dos cosas. La primera es que si no es un defecto, pero vamos con el dispositivo a Apple alegando que lo es, nos lo cambiarán. En realidad es un defecto en el montaje del panel, pero tan común y que no presenta (o suele presentar) problemas reales en la calidad de la imagen, que nunca se ha considerado como tal. Como hemos dicho, iPhone 4 o iPad 1 lo tenían (aparte de otros dispositivos de otras marcas) y nunca ha supuesto un problema.

Sin embargo, si acudimos a Apple o la tienda donde lo compramos, dentro del período inicial de prueba que exige la Ley, nos lo cambiarán sin problema. Pero esto no nos garantiza que vayamos a conseguir uno que no tenga este defecto. Esto es debido principalmente, a que suele venir derivado de las diferentes partidas que salen de la fábrica.

El detectar si es un defecto o no es tan sencillo como tener un poco de sentido común y ver si realmente es una molestia o algo que no nos importa (como es mi caso). Si la imagen cuando vemos el iPad en cualquier medio es normal y no tiene fluctuaciones en la constancia del brillo, fallos en la curva de color, estelas o nubes de color, así como las famosas manchas amarillas (que no son más que excesos de iluminación en zonas localizadas del panel, provocados por fugas demasiado grandes), entonces el panel NO es defectuoso.

Ahora, si este “problema” nos molesta y no queremos tener un dispositivo con esas fugas en pantalla oscura, la solución es bien sencilla: devolverlo a la tienda y que nos den otro a ver si tenemos más suerte o que nos reembolsen el dinero. El que no sea un defecto de por sí, no nos priva del derecho a no estar de acuerdo con la calidad del producto y por lo tanto, tener el derecho a su cambio o devolución del importe, como es plenamente coherente.

Cuando SÍ es un defecto

Es fácil verlo. Es un defecto cuando, como hemos dicho, la imagen que se ve en pantalla se deforma y no es homogenea. Cuando vemos manchas amarillas provocadas por la desigual iluminación del panel o si vemos nubes de color que no deberían estar. En ese caso, la solicitud de cambio o devolución está más que justificada.

Mal de muchos…

No es un intento de justificar, pues alguno dirá que soy como Steve Jobs que justificó el “problema” de cobertura del iPhone 4 alegando que a los demás también les pasaba, pero en este caso, es cierto. Hemos de tener presente que este problema no es exclusivo de Apple, y que está presente en muchos dispositivos y lo estará en futuros tablets. Por lo tanto, no creamos que nos vamos a librar de él simplemente porque es un problema de Apple. Es un problema de la tecnología EDGE LED cuando se trabaja con paneles tan finos como los que se trabajan para crear, sobre todo, dispositivos o tabletas tan finos y versátiles.

Lo importante es tener siempre claro nuestro derecho como compradores, y si no estamos satisfechos con el producto porque ese problema nos parece un defecto de fábrica, de exigir nuestro derecho de cambio o devolución. Y si en nuestro caso, sí presenta problemas en la imagen, entonces está más que justificado.

Lo he dicho muchas veces: “el principal de una máquina es que está hecha por humanos”.

Imágenes del iPad 2: fransexy.wordpress.com

Via:AppleWeblog

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